Será que mi locura es tan larga
como la medianoche que dura
un segundo, un pestañeo itinerante
que se marcha después de aislarme.
Será que mi mente se sacude
como mosca atrapada en miel,
mortal ámbar de oro y azúcar
que marchita mis alas traslúcidas.
Será que mi demencia ganó
y el violín que suena eterno
es el retruécano de la rueca
que arranca mis intestinos
y al final un hueco me deja.
Será que estoy condenado
o quizás ya fui ejecutado,
en un juicio parcial
en un abierto descampado.
Será que mi locura es más larga
que la noche adusta y oscura,
será que mis demonios se nutren
en la sombra que deja la luna.
Será entonces el ruido del violín,
ese que suena redondo, eterno
y sin descanso cada que cierro los ojos
dejando los párpados abiertos.
¡Ah, Noche Insomne!
Tú lo sabes y no respondes,
tú bien reconoces una cuerda
tan larga como la noche oscura
que se enreda en los dedos,
que me vuelve loco
que gira y gira y gira
y el violín llora y llora y llora
y la locura crece sin remedio,
a mis ojos una lágrima asoma
suena una campanada ronca,
el martirio rueda, se despeña,
la tortura vuela, en el aire se quema.
Será entonces mi locura
tan larga como noche oscura
eterno insomnio que duele,
que gira y llora demencia
cada que cierro los ojos
dejando el alma expuesta.
sábado, 28 de febrero de 2015
lunes, 9 de febrero de 2015
Amor flamígero
Estoy besando las llamas de tu amor
déjame mientras sigo ardiendo.
Porque este efímero momento
nunca volverá a vivirse en mi corazón.
En incendios y vorágines de pasión
que se consuma entero mi cuerpo
crepitando, encendido leño.
Cenizas vuelto iré volando al viento
y ya no podré regresar jamás.
Déjame pues con plenitud disfrutar
mi entrega a tu flamígero beso
para arder, marcharme y no regresar.
déjame mientras sigo ardiendo.
Porque este efímero momento
nunca volverá a vivirse en mi corazón.
En incendios y vorágines de pasión
que se consuma entero mi cuerpo
crepitando, encendido leño.
Cenizas vuelto iré volando al viento
y ya no podré regresar jamás.
Déjame pues con plenitud disfrutar
mi entrega a tu flamígero beso
para arder, marcharme y no regresar.
sábado, 7 de febrero de 2015
Soneto pasado
Ayer te vi, reprimí mis ganas de saludarte,
se notaba que te ibas, distraída como siempre
sumida en mil pensamientos lejos de este presente.
Juraste marcharte y hoy lo haces patente.
Seguí tomando mi café acostumbrado,
desde el invierno aquél que vi tu peinado
como siempre desde lejos cuando vas pasando,
saludando en silencio con una sonrisa y un abrazo.
Más amargo saben el café y el tabaco
cuando me dejo el cariño guardado
porque con lágrimas se va mezclando.
A tu sombra di un beso, un te amo,
ella me vio con dulzura complaciente.
Sabes que te extraño, mujer ausente...
se notaba que te ibas, distraída como siempre
sumida en mil pensamientos lejos de este presente.
Juraste marcharte y hoy lo haces patente.
Seguí tomando mi café acostumbrado,
desde el invierno aquél que vi tu peinado
como siempre desde lejos cuando vas pasando,
saludando en silencio con una sonrisa y un abrazo.
Más amargo saben el café y el tabaco
cuando me dejo el cariño guardado
porque con lágrimas se va mezclando.
A tu sombra di un beso, un te amo,
ella me vio con dulzura complaciente.
Sabes que te extraño, mujer ausente...
miércoles, 28 de enero de 2015
Diálogo en la espesura
No se ajusta la medida al gusto,
la lengua no es un varano
que vive en desiertos arenosos
¿Acaso tienes lengua de esponja
esfinge que finge ser sorda?
Me observas, me mides, mesuras...
¡Fúndete en la espesura!
Te reto, te tallo, araño con locura.
Late en mis dedos la sangre,
el universo se revela inconmesurable,
algo en tus ojos me anuncia desgracia
que dice que huya hacia la acacia.
Vuelan selva, duna y pradera
al aullar del calor que abrasa la tierra.
la lengua no es un varano
que vive en desiertos arenosos
¿Acaso tienes lengua de esponja
esfinge que finge ser sorda?
Me observas, me mides, mesuras...
¡Fúndete en la espesura!
Te reto, te tallo, araño con locura.
Late en mis dedos la sangre,
el universo se revela inconmesurable,
algo en tus ojos me anuncia desgracia
que dice que huya hacia la acacia.
Vuelan selva, duna y pradera
al aullar del calor que abrasa la tierra.
jueves, 22 de enero de 2015
Solo eso me faltaba
A veces soy letras, a veces cuervo
hay días que despierto como cerdo.
En ocasiones humano si me acuerdo,
es difícil estar loco y cuerdo a un tiempo.
Amanecen los días y no hay sueños
que recuerde y que me parezcan eternos.
Se acabaron las nubes que arrullaban
mis noches tibias con sus embelesos.
¡Oh profundo sollozo infinito!
Salerosa sonrisa, cara sonrosada
comprende que me vuelvo loco
y que en ocasiones me vuelvo nada.
Abro los ojos al nuevo desvelo
y la melancolía me desnuda el alma,
abro entonces el pecho ardiente
y sale del encierro un recuerdo
de alguien que antes me amaba
e imita a otros que antes volaron
y antes, antes no me importaba.
Desciendo al profundo pozo
con fondo de piedra y argamasa,
me pierdo en la húmeda negrura
hasta que la luna me ve y baja.
Su luz azul y fría me envuelve
como el lodo viscoso y pestilente,
con blancos destellos me abraza.
Aquí abajo el aire está caliente,
se escuchan todos, nadie dice nada.
Me duelen profundo esas palabras.
Veo en el reflejo del agua estancada
mi rostro nuevo que parece de rana,
ojos grandes, hocico plano y feo
la piel babosa brilla lustrosa,
hoy me convertí en anfibio,
de verdad, sólo eso me faltaba.
No hay suceso o noticia más triste
que ser primero un bello cuervo
y terminar siendo a sus ojos
tan detestable como una rana
que se arrastra, que croa y no grazna,
que brinca de charca en charca
y se llena de la inmundicia diaria.
¡No me veas bella luna bien amada!
¡No me veas sol ardiente y renovado!
déjenme esconderme un poco,
por favor, váyanse a la chingada...
Solo eso me faltaba.
hay días que despierto como cerdo.
En ocasiones humano si me acuerdo,
es difícil estar loco y cuerdo a un tiempo.
Amanecen los días y no hay sueños
que recuerde y que me parezcan eternos.
Se acabaron las nubes que arrullaban
mis noches tibias con sus embelesos.
¡Oh profundo sollozo infinito!
Salerosa sonrisa, cara sonrosada
comprende que me vuelvo loco
y que en ocasiones me vuelvo nada.
Abro los ojos al nuevo desvelo
y la melancolía me desnuda el alma,
abro entonces el pecho ardiente
y sale del encierro un recuerdo
de alguien que antes me amaba
e imita a otros que antes volaron
y antes, antes no me importaba.
Desciendo al profundo pozo
con fondo de piedra y argamasa,
me pierdo en la húmeda negrura
hasta que la luna me ve y baja.
Su luz azul y fría me envuelve
como el lodo viscoso y pestilente,
con blancos destellos me abraza.
Aquí abajo el aire está caliente,
se escuchan todos, nadie dice nada.
Me duelen profundo esas palabras.
Veo en el reflejo del agua estancada
mi rostro nuevo que parece de rana,
ojos grandes, hocico plano y feo
la piel babosa brilla lustrosa,
hoy me convertí en anfibio,
de verdad, sólo eso me faltaba.
No hay suceso o noticia más triste
que ser primero un bello cuervo
y terminar siendo a sus ojos
tan detestable como una rana
que se arrastra, que croa y no grazna,
que brinca de charca en charca
y se llena de la inmundicia diaria.
¡No me veas bella luna bien amada!
¡No me veas sol ardiente y renovado!
déjenme esconderme un poco,
por favor, váyanse a la chingada...
Solo eso me faltaba.
Cuando el verso está en peñaranda
Hola felicidad
¿Me sientes?
Hola oscuridad
¿Me ves?
Hola tristeza
¿Me hueles?
Hola odio
¿Me oyes?
Hola tú
¿Lo entiendes?
¿Me sientes?
Hola oscuridad
¿Me ves?
Hola tristeza
¿Me hueles?
Hola odio
¿Me oyes?
Hola tú
¿Lo entiendes?
martes, 20 de enero de 2015
Se me acaba la poesía
Se me está acabando la poesía
el latido de mi corazón ya no rima,
mis manos ya no sueñan despiertas
y mis ojos poco a poco se cierran.
Se me acabaron los versos
se me acaba la dulce palabra escrita,
lloran las hojas ríos de tinta
suspirando cantan Tristitia.
¿Qué puede hacer un poeta
cuando su vida ya no rima?
El suicidio literario ayuda
pero no renace la poesía.
¿A dónde se marchó pues
el verso elegante y perfumado?
¿Qué se podrá ahora hacer
si no tengo buenas letras a mi lado?
Métricas largas, cortas, rotas
que no dan ritmo, no inspiran
cadencias románticas
a veces melancólicas.
Se me está acabando la poesía
¡Oh desgraciada vida mía!
Soy poeta en bancarrota
cuando apenas despunta el día.
el latido de mi corazón ya no rima,
mis manos ya no sueñan despiertas
y mis ojos poco a poco se cierran.
Se me acabaron los versos
se me acaba la dulce palabra escrita,
lloran las hojas ríos de tinta
suspirando cantan Tristitia.
¿Qué puede hacer un poeta
cuando su vida ya no rima?
El suicidio literario ayuda
pero no renace la poesía.
¿A dónde se marchó pues
el verso elegante y perfumado?
¿Qué se podrá ahora hacer
si no tengo buenas letras a mi lado?
Métricas largas, cortas, rotas
que no dan ritmo, no inspiran
cadencias románticas
a veces melancólicas.
Se me está acabando la poesía
¡Oh desgraciada vida mía!
Soy poeta en bancarrota
cuando apenas despunta el día.
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